La desnudez nuestra, la desnudez de los otros

Our nudity, their nudity. by ernesto alegre

Resulta curioso hasta qué punto naturalizamos cosas extrañas, y casi no reaccionamos ante -o ni siquiera percibimos- la diferencia de tratamiento mediático de una misma situación, dependiendo del origen de quienes aparecen en las imágenes.
Me refiero al hecho de que todos diríamos que un señor de 52 años que vive en una población de Afganistán o de Siria, tiene el mismo derecho a que se respete su dignidad que un señor de 52 años que vive en una población del Reino Unido o Francia.
Decimos esto entendiendo que la dignidad es humana y no algo vinculado a los pasaportes: es inherente a todas las personas por igual.
Pero si les preguntara cuándo fue la última vez que vieron imágenes en televisión tomadas en un hospital británico del NHS colapsado, con personas mal atendidas, sufriendo o mostrando heridas, probablemente vuestra respuesta sería que no lo recuerdan porque en realidad nunca las vieron.
Sin embargo si la pregunta fuera cuándo se han visto imágenes de personas semivestidas sobre camillas, camas o colchones tomadas en Alepo, Raqqa, Kabul o Lahore, cualquiera de nosotros podría decir que hoy por la mañana, ayer al mediodía o unas 15 veces en las últimas semanas.

O en occidente no sufrimos, o los medios tienen más de 1 filtro.
Independientemente de qué país concreto esté en guerra, sufra un atentado o experimente una catástrofe natural, en todas partes del planeta las personas sufrimos, no estamos preparadas para aparecer en los medios cuando estamos en la intimidad, tenemos derecho a la privacidad y también a que se respete nuestra dignidad.
Que se den estos eventos, sea donde sea, justifica sólo la existencia de ese tipo de noticia, pero para nada la diferencia de cobertura dependiendo de dónde dicho evento haya sucedido.
La pregunta es por qué una cámara no entra en un hospital alemán luego de un atentado a mostrar a las víctimas estén como estén, pero sí lo hace en Pakistán; ¿qué es lo que cambia?
¿Por qué la imagen de un cadáver es más aceptable cuando yace y pertenece a un país culturalmente ajeno, que cuando yace y pertenece a un país culturalmente cercano? ¿Por qué se acepta ver a un niñito sirio ahogado, tendido sobre la costa mediterránea europea y se considera inapropiado mostrar a un niñito francés, víctima de un ataque terrorista en una ciudad de Europa?

¿Nos resulta natural respetar la dignidad de alguien que se nos parece, porque es como respetarnos a nosotros mismos?
¿Es la imagen del dolor lejano ilustrativa y la imagen del dolor cercano algo inaceptable?

Al principio de este artículo señalaba lo extraño de esta naturalización que hace que sea común todo esto que describo, pero me pregunto ahora si esta anestesia ética es producto de la medialidad -la realidad estructurada en los medios-, o si los medios sencillamente reproducen estructuras que ya se dan naturalmente en la sociedad.
¿No nos conmueve ver una mujer o un hombre iraquíes llorando por el acostumbramiento producto de la cantidad de veces que los vemos en los medios, o nos conmueven menos porque los vemos diferentes, ajenos, sin reflejo en nosotros, no-autobiográficos?
Sea un cosa o sea la otra: ¿es apropiado que los medios den tratamiento diferente a la misma tragedia vivida por personas de apariencias distintas?

One Comment

  • La dignidad es una Sola para la raza humana.
    Pareciera infelizmente que diferente miembros de la especie tuvieran un carnet de privilegio para sentarse en butacas diferentes a observarla.

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